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SER VULNERABLE - La Fuerza del Emperador. - Eclipse Lunar en Virgo.

Musica recomendada para el post: https://youtu.be/ijhD2-brt6w?si=0qYCMrIgf7WxWSj8
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Este eclipse vino a recordarnos algo que el ego suele olvidar: la verdadera fortaleza no siempre se siente como acero. A veces se siente tan suave como la piel o como la capacidad de ver una grieta sagrada en la armadura, también como un temblor que no te rompe… te revela.


Y aunque este mes está teñido por la energía del Emperador —estructura, orden, metas, decisiones, sostén—, lo que se activó con el eclipse este 03 de Marzo en el signo de Virgo, no contradice esa fuerza: la refina. Porque hay una forma de estructura que nace del control… y otra forma de estructura que nace de la verdad.


La vulnerabilidad, cuando es consciente, no debilita al emperador ni se opone a su camino. Al contrario, coopera con él, lo vuelve real.


Entonces: ¿Qué significa ser vulnerable?


Ser vulnerable es abrir el corazón.

Es permitir que el exterior te importe.

Y te importe tanto que quieras participar en él… y que esa participación te transforme.


Ser vulnerable es aceptar que la vida te toca, que sabe tocarte profundo.


Que cada encuentro, cada vínculo, cada gesto de amor —aunque sea pequeño— puede “penetrarte” con una energía distinta a la tuya, y al hacerlo, te mezcla… te cambia… te expande.


Por eso ser vulnerable, sí es sentir, sentir y sentir.

Pero ese no es el final del aprendizaje. Solo sentir no te hace ser vulnerable.


El arte de sentir y sostenerte, eso es ser vulnerable.


La vulnerabilidad es aprender a sentir y permanecer. A no huir. A no congelarte. A no atacar. A no traicionarte por miedo.

Y después, desde ahí… actuar con la mayor asertividad posible.

Eso es un arte. Y es difícil.


¿Por qué nos cuesta tanto ser vulnerables?, porque para sostenerte dentro de todo lo que sientes, necesitas algo que todo ser humano anhela: certeza. Y aquí está el giro: la certeza que buscamos no vive afuera.


No está en la reacción de los otros.

No está en su permanencia.

No está en su aprobación.

No está en su garantía.


Para ser vulnerable de verdad, tienes que ir hacia dentro.


La certeza no será “lo que el otro sienta por ti”, sino lo que tú reconoces que sientes.

Tu corazón como brújula. Tu verdad como cimiento.


Ahí es donde el Emperador se vuelve sabio: y aqui no hablamos del emperador que domina el mundo, sino el que se gobierna a sí mismo.


Todos somos sensibles, aunque finjamos que no y todos tenemos un "Talón de Aquiles".


Todos lo somos. Incluso quienes se esconden tras el control.

Somos susceptibles al menos a algo:a una persona, a un hijo, a una amistad, a una mascota que se volvió familia…a un proyecto al que le entregaste la vida…a un sueño… a una misión… a una versión de ti que estás pariendo, pero en vez de sentir que eso es un error, o un defecto, algo que remover, es necesario verlo de otra forma.


Porque podemos intentar controlar, sí. Pero el control absoluto es una ilusión elegante.


Y aquello a lo que somos susceptibles —ese alguien o ese algo— muchas veces termina siendo la llave que abre el corazón para que crezca lo que aún no había nacido en nosotr@s.


¿Y cuál es la recompensa?

“¿Para qué sentir tanto?”, ¿sentir, percibir cada vez más es la recompensa?

Sí y no: sentir es una recompensa, pero no es la única.

Lo que hace que valga la pena es lo que el sentir te entrega: la sabiduría de existir, y esta sabiduría te permite obtener la experiencia del amor como un hecho palpable. No como cuento. No como teoría. SI como realidad viva.


Quien jamás abre su corazón no puede comprender que la Vida lo ama… incluso más de lo que él se permite sentir.


Hay quienes si se atreven a abrir su corazón, pero se quedan justo a la mitad del camino, solo sienten pero no se entregan a que ese amor los "atraviese", quieren certezas, o quieren controlar ese amor para no perderlo... y el camino de la vulnerabilidad exige atreverte a estar ahí, aceptando ese amor y entregándote a ese amor- esa persona, pareja, hijo, proyecto, etc - enfocándote en sostener tu amor, no en intentar dominar - que no se vaya, que reaccione de un modo específico, que cambie algo - solo entregarte y sostenerte.


Y mientras más puedes sentir ese amor a través de ser vulnerable, más caminarás sin perderte, sin mendigar, sin traicionarte, más confianza en la Vida nace dentro de ti.

Y esa confianza te lleva a algo muy raro y muy precioso: la libertad.

Porque el corazón abierto, cuando está sostenido por estructura interna, ya no es un corazón indefenso, ya no es un esclavo del miedo. Es un corazón soberano. Un Emperador del Amor.


Comparto contigo una oración para sostener la frecuencia de las enseñanzas de este eclipse.

"Vida, colócame en mi centro.

Que mi corazón no se cierre por miedo, ni se derrame por necesidad.

Dame la fuerza del Emperador sabio:estructura que sostiene, límite que cuida, dirección que honra mi alma.

Que la vulnerabilidad sea mi verdad y no mi herida.

Hoy elijo sentir sin perderme, amar sin mendigar, permanecer sin endurecerme.

Que mi certeza nazca dentro:en lo que soy, en lo que siento, en lo que decido.

Y que cada paso que dé esté sellado por esta ley interna:

forma sagrada, paso firme, alma viva.

Así es. Hecho está."


Asklisheba


 
 
 

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